tamara de anda

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viernes, 19 de marzo de 2010

Recuerdos de Iztacalco.




Hace mucho tiempo, cuando el poder y la gloria desbordaba por mi vida, estuve en iztacalco. Eran buenos tiempos, Fox era presidente y el porvenir estaba asegurado.








Recuerdo casi todo. O mas bien me hago guaje de no recordar nada. Eran luces en la epoca que uno andaba a oscuras, pero que al fin y al cabo, salió uno de ahí.








Mis amigos. Gente leal que transito dia con dia, momento con momento, y que siempre estuvieron ahí.








Por aquel entonces, transicional yo, no observaba ciertas cosas que, ahora, observo muy bien. Como decía yo, la gloria era mia. La gente me conocía, me daba su respeto y su sincera amistad. Mas no por ello yo habiame percatado de que ese simple hecho no era común; eso era, y siempre lo será, algo excepcional.








Las mujeres. Ah si, ahí fue cuando realmente conoci a las mujeres. Mi pobre Mexico, con sus inercias,,desgracias, epopeyas, etc.., pero no puedo dejar de pensar, necesariamente, en mis pobres mujeres.








Cada una era una historia. Cada una me recitaba su tragedia, me llevaba a su lugar de infierno, a sus tristes penares. Y yo, ahí, en mi trono, les daba aliento, al menos les daba la seguridad que contaban con este chavo ( muy chavo en aquel entonces), y ahí, andaba por los tiempos.








No puedo dejar de recordar que de esa forma muchas, sino es que todas, se enamoraron de mi. Ahí fue cuando entendí el profundo amor que tienen las mujeres, una cosa increíble vista a lo frio del análisis.




Al menos seis me lo dijeron. Te quiero, te amo, he descubierto en ti el compañero de mi vida, te quiero, y se que tu también me quieres a mi.








Eran días de gloria. Nada me faltaba: dinero, vida, sentido. Si, un sentido caracterizado por esa seguridad, por ese confort que, ingenuamente creía, ya lo tenia en la mano.








Mis mujeres. Como decia, las ame como un hermano, mas ellas como hombre. No pudiendo amar a todas, opte, por no amar a ninguna. Veia claramente, a pesar de mi chavez, que ellas veian en mi al esposo, al proveedor, y yo para nada, a pesar de, probablemente, poderlo haber hecho, no me veía asi. Yo era libre y poderoso: todo lo tenia, y eso, el poder, nunca jamás dejara de ser una de las grandes pasiones del ser.








Que les decía cuando llegaban conmigo y su corazón regalado? No les decía eso, lo de “prefiero al poder que a ti” les decía cosas como que no estaba preparado, que no eran ellas, era yo, hasta llegar a los cliches de que no me gustaban las mujeres, a lo que ellas me replicaban “pero yo te enseñare que si, si te van a gustar”.








A todas las deje. Pero a una, y que fue la que desencadeno toda esta proyección personal en mi, no la deje tan fácilmente. Era un amor chiquillo, y fue ella de las primeras en buscarme a la usanza del vampirismo sexual.








Ella, de quien solo dire que la rechace en una de la tantas fiestas de iztacalco. Estaba ebrio, ebrisimo, y ya me iba a dormir a mi casa, y el metro lo cerraban a las doce o algo asi ( creo era sábado), por lo que, casi cayéndome, fui a la calle.
Atrás de mi salió ella. Y me echo las oraciones del maternalismo femenino que no he vuelto a oir: “no me hagas esto, yo sin ti no puedo vivir, te quiero, tu eres parte de mi, nunca, oyelo bien, nunca encontraras alguien que te quiera como yo”.









Yo, ebrio y vanidoso, le dije: “ puta, vete alla con los que te acuestas por dos tragos y una mentada de madre”









Y me dijo “si, soy tu puta, la que te aguanta todo, que todo seria capaz de hacer por ti, hasta matarse”. Dicho eso empezó a llorar.









Yo estaba ebrio pero no pendejo, comprendi que era cierto, y que mi ascetismo estaba cobrando facturas a gente que no tenia por que sufrir.










La abrace, y ,le dije: escuchame bien Natalie, porque será la ultima vez que hablare contigo. No se, ni tengo idea de quien o que soy, pero si se lo que no soy. Yo no soy tu esposo, no soy tu novio, soy tu amigo, te quiero como puedo querer a mi pueblo que sufre, asi, de forma desinteresada y leal, y si hoy fuera la revolución (estamos hablando del año 2002), hoy mismo iba con ellos a liberarlos del maldito yugo que pesa sobre ellos, sin esperar nada a cambio (en aquel entonces, dilecto lector, su servidor andaba en ondas mesiánicas fomentadas por la estupidez del negrerismo laboral, que es y será siempre causante de muchos impredecibles) , asi te quiero, y quiero que seas fuerte, porque tu no eres esclava de ningún hombre, tu eres libre y, en todo caso, has de ser esclava de ti misma. Nadie merece que tu alma llore, que tu sufrimiento del poco pan de cada dia, se transforme, además, en sufrimiento amoroso. No mames Natalie, levantate y anda.












Pues Natalie dejo de llorar, si, y me vio ya con otros ojos. Y , me dijo: Ahora voy yo cabron. Y será la ultima vez que hable también contigo, donde no seas tu ese que me acabas de decir, y te vea yo con una pinche vieja y un chingo de pendejitos hijos, sin zapátos y mal comidos, y tu, trabajando como pinche negro para la pinche empresa negrera (se dice el pecado, no el pecador) y todo flaco, todo pendejo, viendo las de Cain para llevar la comida a tu miserable casa, y triste, y jodido, óyeme bien cabron, yo misma te mato ahí mismo, a ti, a tu pinche vieja, y a tu pinche prole. Y óyeme bien cabron, porque yo creo que si va a pasar algo, el pinche mexico se va a ir al caño, pero antes de eso ahorita mismo cabron me vas a demostrar que eres cabron, y como cabron, aquí, me vas a coger.












Estaba tan ebrio, y en estado mesianico (el dilecto lector dira eso que chingados es, bueno, digamos que con mucha adrenalina), y grite “vaaaamooonos pinche poca luz, orale guey que nos cierran el pinche metro, orale pinche puto” y ahí viene mi fiel escudero, “si guey, vámonos a chingar a su madre, pinche fiesta culera, a la verga”











Y ahí íbamos, por el camellon, cuando unos culeros empiezan a chiflarnos….y a corrreeeeer!, y todavía , todavía el pinche poca luz se quedo paradote, y se quito el cinturon, y me dice, “coooorrrele , yo aquí los esperoooooo”. Le digo “chinga tu puta madre, vámonos pendejo, orale hijo de su pinche madreee! “ Y ahí vamos cooorriendo hacia el metro iztacalco.










Despues de eso Natalie renuncio a la empresa. Sus palabras quedaron grabadas en mi como las señales que yo veía en todos lados, y su imagen nunca se me borro. Nunca supe mas de ella, ni si se caso o, muy probablemente, en una de las tantas fiestas de iztacalco se volvió luna, y se fue al cielo.

6 comentarios:

  1. ...traigo
    sangre
    de
    la
    tarde
    herida
    en
    la
    mano
    y
    una
    vela
    de
    mi
    corazón
    para
    invitarte
    y
    darte
    este
    alma
    que
    viene
    para
    compartir
    contigo
    tu
    bello
    blog
    con
    un
    ramillete
    de
    oro
    y
    claveles
    dentro...


    desde mis
    HORAS ROTAS
    Y AULA DE PAZ


    TE SIGO TU BLOG




    CON saludos de la luna al
    reflejarse en el mar de la
    poesía...


    AFECTUOSAMENTE
    TAMARA


    ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE LOVE STORY, CABALLO, LA CONQUISTA DE AMERICA CRISOL.

    José
    ramón...

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  2. se volvio luna..... me gustò ese final, el amor es una perra infernal.

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  3. Que hermoso escrito, el amor es un sentimiento tan intenso, me encantaría volverme luna...

    Besitos

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  4. Se vuelve luna que bello me agrado mucho.
    SALUDOS.

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  5. A mi lo que me llegó fue el "No mames Natalie, levantate y anda"... una joya esa frase.

    Desde que empecé a leer me acordé de EL Padrino, por qué será?! en fin,

    Saluditos!!

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  6. Pero es que los cabrones siempres son los que más les gustan a las mujeres.

    YoSabina

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